sábado, 30 de agosto de 2014

Estudio Dominical.

Todos los Domingos estamos estudiando una serie llamada, "YO CONOZCO TUS OBRAS", y esta basada en el mensaje a las 7 iglesias del Apocalipsis.

Te esperamos a partir de las 9:30 am.


“Solo en Cristo esta la plenitud”


“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
Y vosotros estáis completos en él,  que es la cabeza de todo principado y potestad”
(Col 2:9-10)

Los cristianos tenemos la tendencia de invertir gran cantidad de tiempo buscando nuevas experiencias espirituales que nos garanticen de alguna manera una vida victoriosa de forma permanente o la libertad de los altibajos que cada día nos presenta.
Muchas veces nos inscribimos a convenciones, conferencias, seminarios, talleres y cuanto curso se nos ofrezca y lo hacemos en busca de una fórmula mágica que nos ayude con las dificultades de la vida. Muchas veces panfletos nos aseguran que el fulanito tal, el pastor tal, etc, etc. Hará una conferencia de algún tipo de nuevo secreto que nos ayudara a vivir en el espíritu. O alguien nos invita a una conferencia sobre el último descubrimiento de cómo vivir una vida abundante. Tristemente ese tipo de cosas a veces solo son señuelos para llevarnos al desgaste y la frustración.
Muchas veces algún predicador ofrece “el camino a la verdadera realización”, otro anuncia “el secreto triple de la vida victoriosa”, y asistimos a seminarios para aprender “las claves de la vida más profunda”. Jajaja.
A la semana que sigue vamos a “los 5 pasos fáciles para la santidad”, o acudimos a “la explosión espiritual”, donde hay como invitados pastores que solo buscan hablar cosas vánales y por dinero. A veces buscamos la plenitud acudiendo a grandes campañas para sanar enfermedades y conocer de paso a la estrella que hace milagros en el momento y terminamos encontrando satisfacción en hombres.
Otros buscan la plenitud en la llamada “psicología cristiana” o la “sanidad de los recuerdos o regresiones espirituales”, que en ocasiones es solo, la basura de “la nueva era y la metafísica”, disfrazada en la iglesia de Cristo, y buscamos por cielo y tierra una nueva cima espiritual que nos acerque a DIOS.

No debemos ignorar que muchos conferencistas son usados por DIOS y enseñan principios bíblicos y sinceros, y que hay mucho de valor en seminarios expositivos. A pesar de todo, tenemos que volver a la esencia de la vida cristiana para encontrar que no hay atajos para “la santidad o vida victoriosa en Cristo”, y que no podemos ignorar que los problemas diarios a enfrentar esta allí y que debemos vivir cada día dependiendo de nuestro salvador Jesucristo.

Tarde o temprano tenemos que aprender que es mejor ocuparnos en nuestra relación personal con Cristo, que en buscar nuevas experiencias espirituales y seudo cristianas. Debemos reconocer que no hay desilusión en Cristo y que él es la fuente de todo, que necesitamos depender de él y solo de él, que en él está toda la plenitud y que él es todo suficiente para todos los que deseen llenarse de él.
¿En quién o que estas buscando la plenitud y llegar a la vida santa?
Si buscamos experiencias cristianas para sentirnos realizados, no hallaremos satisfacción. Pero si buscamos a Cristo personalmente, le obedecemos en todo, nos gozamos en el, entonces las experiencias serán un fruto de vida plena, no el centro de mi relación con DIOS.


“Busquemos la plenitud en Cristo y seamos obedientes a él”

sábado, 21 de junio de 2014

ESTUDIO

TODOS LOS MIÉRCOLES ESTAMOS ESTUDIANDO ESTE VALIOSO LIBRO DE JOSUE.

A LAS 7 PM EN NUESTRA CONGREGACIÓN.
CARRERA 31 N. 9B - 39 CHAMPAGNAT - CALI.

TE ESPERAMOS¡

DEVOCIONAL

“para ti mujer”

Mujer virtuosa,  ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
Proverbios 31:10 

¿Qué es lo que un esposo cristiano desea de su esposa?
Veamos una lista de sugerencias: (antes de seguir debemos tener en cuenta que es imposible que lo que listaremos no se lleva a cabo rigurosamente)
En primer lugar, debe ser una mujer piadosa, que no solo ha nacido de nuevo sino que tiene una vida espiritual creciente y madura que pone a Cristo en el primer lugar de su vida; debe ser una mujer de oración, que no solo da gracias por los alimentos, sin que dedica tiempo a orar por varios motivos y varias personas; es una mujer activa en el servicio al señor en el hogar y la iglesia; es una mujer de carácter e integridad cristiana a quien su marido respeta, y que a su vez respeta a su marido.
Es una mujer sujeta a su esposo y no lo ridiculiza públicamente; ayuda que su esposo sea varonil cuando se descuida algún área y no trata de asumir el rol de él; ayuda que su esposo sea cabeza del hogar; es fiel a sus votos matrimoniales; es esposa amorosa y madre cuidadosa de sus hijos; no es infiel sexualmente, ni codiciosa de dinero fácil; es pulcra y atractiva; no va a los extremos en el vestir, sabe ser femenina pero se cuida de ser religiosa en el vestir; es buen ama de casa; acepta que el hogar es su ministerio más importante; sirve comidas sabrosas para su esposo e hijos; es hospitalaria en el orden bíblico; comparte las mismas metas de su esposo y no es competencia para él, sino ayuda idónea.
Cuando surgen diferencias matrimoniales está dispuesta a sujetarse y dar lugar a la decisión de su esposo; cuando se enoja pide perdón y está dispuesta a buscar que se solucionen las contiendas en la casa; no deja el perdón para otro día; es confidente de las cosas de casa y no expone los asuntos familiares a quien no debe; es estudiosa de la palabra de DIOS; si ha hecho mal se disculpa y reconoce sus errores; no es murmuradora, ni se entromete en asuntos ajenos; tiene un espíritu afable y apacible; ni vive obsesionada por tener cosas materiales; no se afana más que los demás; si es necesario está decidida a aceptar las adversidades y las bajas económicas; no manipula a su esposo para obtener lo que desea; cumple con decisión su deber conyugal y esta dispuesta siempre apara su esposo; es confiable; es optimista; es bíblica; es bien humorada; ama a DIOS y es guiada por el Espíritu Santo.

Los esposos deben amar sus mujeres como a vaso más frágil y las esposas deben amar sus esposos.